jueves, 15 de marzo de 2012

El Océano Atlántico y sus características

Fuente Wikipedia
El Océano Atlántico y sus características - El océano atlántico es el océano que separa América, al oeste, de Europa y África, al este. Se extiende desde el océano Glacial Ártico, en el norte, hasta el océano Antártico, en el sur. Es el segundo océano más extenso de La Tierra después del Océano Pacífico. Ocupa el 20% de la superficie del planeta, y el 26% del total de tierras sumergidas. Es además el océano más joven del planeta, formado hace 200 millones de años por la división del supercontinente Pangea.
El Océano Atlántico es un agente de importancia global en lo referente al clima, ya que de sus corrientes depende en buena medida el clima de los continentes ribereños. A lo largo de la historia ha supuesto una barrera cultural que ha separado los llamados Viejo y Nuevo Mundo, hasta la llegada de la Era de los Descubrimientos lo que supuso para el océano convertirse en un punto de intercambio comercial y cultural. No ha perdido su importancia geoestratégica convirtiéndose en escenario de grandes batallas desde el siglo XIX hasta ser escenario de conflictos en la Guerra Fría.
El ecuador lo divide artificialmente en dos partes, Atlántico Norte y Atlántico Sur. Su nombre proviene del griego Atlas, uno de los titanes de la mitología griega. Alcanza su máxima profundidad en la fosa de Puerto Rico.
Se comunica artificialmente con el Océano Pacífico a través del Canal de Panamá y con el Océano Índico a través del Canal de Suez.

Características

 

El Atlántico tiene forma de la letra «S», siendo el segundo océano más extenso de la Tierra, tras el Pacífico, y comprende aproximadamente el 20% de su superficie. Concretamente su superficie es de 106,5 millones de km² incluyendo sus mares marginales (incluso el océano Ártico), si se excluyen los mares marginales comprende 82,4 millones de km². Su volumen de agua es de 354,7 millones de km³, si se cuentan los mares adyacentes, o 323,6 km³, si no se consideran.
La anchura del Atlántico varía desde los 2.848 km (entre Brasil y Liberia), a los 4.870 km (entre Estados Unidos y Marruecos). Su máxima anchura es de 11.800 km, en un recorrido que va desde el golfo de México hasta Georgia, en las costas del mar Negro.
Las cordilleras marinas situadas entre la isla de Baffin, Groenlandia y Escocia se han establecido, de modo convencional, como el límite entre el océano Glacial Ártico y el Atlántico Norte.
Al este, el estrecho de Gibraltar forma el límite con el mar Mediterráneo; al oeste, el arco formado por las islas del Caribe lo separan del mar Caribe.
Al oeste existe una conexión artificial entre el Atlántico y el Pacífico por el canal de Panamá.
Al sureste, la separación con el océano Índico se establece, de modernas convenciones, por el meridiano de 20° E. Al suroeste la divisoria se ha establecido sobre el meridiano que une el cabo de Hornos con la Antártida, en aguas del pasaje de Drake.
Tiene una profundidad media de 3.900 m, que se obtiene gracias a una gran meseta cercana a los 3.000 m de profundidad que constituye casi todo su fondo, unida a las grandes depresiones que se encuentran en los bordes de la misma y que llegan a los 8.800 m en las inmediaciones de Puerto Rico. A pesar de esto, el número de islas es relativamente pequeño.
La salinidad del océano Atlántico es de unos 36 gramos de sal por litro de agua y las especies más pescadas son la sardina, el arenque y el bacalao. Además, es el océano más difícil de la Tierra desde el punto de vista comercial.

Geología

 

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La principal característica del fondo marino (batimetría) del océano Atlántico es una gran cadena montañosa submarina que lo atraviesa de norte a sur, denominada la dorsal mesoatlántica, la cual se forma en el límite de cuatro placas tectónicas: Euroasiática, Norteamericana, Sudamericana y Africana.
La dorsal se extiende desde Islandia al norte hasta aproximadamente 58° de latitud sur, consiguiendo una anchura máxima de 1.600 km, aproximadamente. La profundidad del agua sobre la dorsal es inferior a 2.700 metros en muchas zonas, y algunos picos sobresalen del agua, formando islas.
El fondo oceánico se cree que es, en general, bastante plano, aunque hay abundantes montañas submarinas, además de fosas de gran profundidad. La fosa de Puerto Rico, en el Atlántico Norte, es la más profunda. En el Atlántico Sur, la fosa de las Sandwich del Sur llega a una profundidad de 8.428 m. Una tercera fosa, la fosa Romanche, está situada cerca del ecuador y tiene 7.760 m. Las plataformas en los márgenes continentales constituyen alrededor del 11% del fondo. Además, existen un cierto número de canales profundos que cortan las plataformas.
Los sedimentos oceánicos están compuestos de materiales terrígenos, pelágicos y autigénicos. Los depósitos terrígenos consisten en arena, barro, y partículas rocosas formadas por erosión, desgaste, y actividad volcánica en tierra y transportada después al mar. Estos materiales se encuentran abundantemente en las plataformas continentales y lo son aún más delante de las desembocaduras de los grandes ríos o de costas desérticas.

Características del agua

 

La salinidad de las aguas superficiales en mar abierto varía de 33 a 37 partes por mil y varía según la latitud y la estación. Aunque los valores mínimos de salinidad se encuentran justo en el norte del ecuador, en general los valores más bajos están en las latitudes altas y en las costas donde los grandes ríos desembocan al océano. La salinidad máxima tiene lugar aproximadamente a 25° de latitud norte. La salinidad superficial está influenciada por la evaporación, la precipitación, los flujos fluviales y el deshielo.
Las temperaturas superficiales, que varían con la latitud, los sistemas de corrientes, las estaciones y reflejan la distribución del flujo solar en función de la latitud, varía desde menos de 2 a 29°C. Las máximas temperaturas tienen lugar en el norte del ecuador, y las mínimas en las regiones polares. A latitudes medias, donde están las máximas variaciones, los valores pueden variar en 7 u 8 °C.
El océano Atlántico consiste en cuatro masas de agua principales. Las aguas centrales son el agua de la superficie. El agua subantártica intermedia se extiende a profundidades de 1.000 m. El agua profunda norteatlántica llega a profundidades de hasta 4.000 m. El agua antártica ocupa las cuencas oceánicas a profundidades superiores a 4.000 m.
Debido a la fuerza de Coriolis, el agua en el Atlántico Norte circula en el sentido de las agujas del reloj, mientras que en el Atlántico Sur es al contrario.
Las mareas son semi-diurnas, lo que quiere decir que hay dos mareas altas cada 24 horas lunares. Las mareas son unas olas que en general se mueven de sur a norte. En las latitudes por encima de 40° norte tienen lugar algunas oscilaciones este-oeste.

Clima

 

El clima del océano Atlántico y sus tierras adyacentes está influido por las temperaturas de las aguas superficiales y las corrientes de agua, además de los vientos. Debido a la gran capacidad de los océanos de retener el calor, los climas marítimos son moderados y sin variaciones estacionales extremas. La precipitación se puede aproximar de los datos meteorológicos costeros y la temperatura del aire de la del agua.
Los océanos son la fuente más importante de humedad ambiental (que se obtiene por evaporación). Las zonas climáticas varían con la latitud; las zonas más cálidas se extienden a través del Atlántico y al norte del ecuador. Las zonas más frías están en las latitudes altas, y corresponden a áreas cubiertas de hielo marino.
Las corrientes oceánicas contribuyen al control climático transportando aguas cálidas y frías a otras regiones. Las tierras adyacentes están afectadas por los vientos que son enfriados o calentados cuando soplan sobre estas corrientes. La corriente del Golfo, por ejemplo, calienta la atmósfera de las Islas Británicas y el noroeste de Europa, y las corrientes de agua fría provocan la niebla persistente en la costa noreste de Canadá (los Grandes Bancos) y la zona noroeste de África.
Los ciclones tropicales (huracanes) se forman mar adentro a la costa de África, cerca de Cabo Verde y se mueven al oeste hacia el Mar Caribe; los huracanes pueden aparecer de mayo a diciembre, pero son más frecuentes de agosto a noviembre. Las tormentas son comunes en el Atlántico Norte en los inviernos, haciendo las travesías más difíciles y peligrosas.

Fuente Wikipedia

6 comentarios :

  1. me sirvio mucho grasias era para una tarea.
    :)

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  2. me sirvio vastante muy buena la pagina

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  3. gracias por ayudarme en mi tarea

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  4. gracias x la info sos lo +

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